Un misterio llamado Jesús II
Martes 18 de agosto
¡Hola! Comenzamos una nueva semana de estudios después del feriado del día de ayer donde se hizo homenaje al padre de la patria: José de San Martín, a 176 años de su muerte. Lleva el título de Libertador General San Martín, pues bajo su mando el ejército libertador logró que nuestro país, Chile y Perú, fueran libres de la corona de España.
Una vida que se formó desde muy joven, y de esa manera pudo ser un estratega extraordinario y llevar a cabo la tarea extraordinaria de hacer libres a países del sur mientras Simón Bolívar se encargó de los del norte, y ambos son los que cada año se homenajean con el campeonato de clubes más importante de nuestra América del Sur, titulado Copa Libertadores de América.
San Martín nos ha dejado múltiples ejemplos a imitar, pero dentro de todos ellos podemos mencionar el de la importancia de aprovechar de verdad el periodo de estudios para prepararnos, pues de esa manera tendremos más herramientas para la vida, sabiendo de antemano que podremos ser de mucha utilidad a los que nos rodean y a nosotros mismos, sino fijate como San Martín fue fundamental en la libertad de tres naciones, y hoy podemos disfrutar de vivir en un país libre y soberano.
Todos los días reflexionamos sobre la importancia de ser libres. En días como ayer u otras fiestas patrias, sobre la libertad en nuestro país, pero entendemos que aún superior a esta es la del alma, pues es eterna. Cada día debemos trabajar por la libertad de nuestro país, pero por la del alma ya Jesús hizo todo para que el que cree en él tenga vida eterna. Por eso desde el principio del año estamos viendo en un misterio llamado Jesús, como los apóstoles se esforzaron en llevar el mensaje de salvación y libertad del alma a todos, siguiendo el pedido de Jesús, y nosotros también queremos hacerlo a diario.
La historia nos sigue contando que como muchos judíos y no judíos iban creyendo en Jesús, los gobernadores junto con muchos judíos, se prepararon para apedrear a Pablo y Bernabé, pero ellos se enteraron antes y se fueron para Listra y Derbe que estaban más al este de la actual Turquía y allí se encontraron con un hombre que nunca había caminado.
Pablo se puso a hablar y ese hombre lo estaba escuchando atentamente. En un momento Pablo lo vio y notó no solo que prestaba atención, sino que de alguna manera se dio cuenta que ese hombre tenía fe en ser sanado y Pablo le dijo: Levántate derecho sobre tus pies. ¡Nunca ese hombre había hecho eso! Pero el hombre no intentó de a poco levantarse, sino que saltó y empezó a caminar, ante la mirada asombrada de todos lo que estaban ahí.
La gente empezó a decir que ambos eran dioses y les pusieron Júpiter y Mercurio, que eran los dioses que ellos adoraban y traían guirnaldas y objetos religiosos a ellos y querían hacer sacrificios delante de ellos. Pero Pablo empezó a gritar y a decir que ellos eran seres humanos como cualquiera de los demás, y traían el mensaje de Salvación del único Dios creador del universo. Pero la gente no los escuchaba y querían hacer sacrificios a ellos.
Que triste es ver cómo la gente intenta hacer esfuerzos a su manera para alcanzar a sus dioses, cuando el verdadero Dios ya ha hecho todo para que crean en él. Pablo había demostrado el poder de Dios pero no era escuchado. ¿Estás escuchando el mensaje de Dios o solo intentas hacer las cosas a tu manera? Toda aquella gente se estaba perdiendo la oportunidad de tener la vida eterna. ¿Vos ya la tenés?
Te invito a que oremos juntos:
Querido Padre Dios, gracias porque podemos empezar una nueva semana de estudios pensando en el libertador de nuestra patria, pero aún más en el Libertador del alma: Jesús. Qué bueno es que muchos ya hemos aprovechado tu mensaje y recibimos a Jesús como nuestro Salvador, pero sabemos que muchos aun no lo han hecho, y te pedimos por ellos, en el nombre del Señor Jesús, Amén.
¡HASTA MAÑANA!