Un misterio llamado Jesús II
Miércoles 19 de agosto
¡Hola! Ayer empezamos la semana reflexionando sobre el Libertador General San Martín y la libertad. Vimos también cómo llegaron Pablo y Bernabé al este de la actual Turquía, y cuando él ordenó caminar a un hombre que nunca lo había podido hacer, toda la gente los empezaron a tratar como dioses.
Los llamaron Júpiter y Mercurio, les querían presentar objetos religiosos y sacrificios, y aunque Pablo les hablaba con voz muy fuerte, ellos no querían escuchar, sino que los seguían tratando como a dioses. Ese día tenían la posibilidad de ser verdaderamente libres, pero prefirieron seguir con sus creencias en dioses que no existen y desoyeron al único y poderoso Dios.
Entonces fueron de los judíos que perseguían a Pablo y convencieron a la gente que lo rechacen y lo apedreen. Acá nos damos cuenta como cuando alguien rechaza la verdad después caen cualquier mentira. Eso es lo que vemos actualmente en las redes sociales, y aquellos estudiantes que no tienen la verdad en sus vidas, que es Jesús, aunque no lo quieran creer o aceptar, son presas fáciles de las mentiras que se propagan por internet.
La gente que estaba adorando a Pablo como un dios, de pronto se volvió contra él siendo convencidos por los judíos que despresiaban a Pablo. Y entonces fueron contra él y lo apedrearon brutalmente. Cuando lo vieron muerto, tomaron su cuerpo y lo arrastraron hasta las afueras de la ciudad y allí lo arrojaron.
Entonces fueron discípulos de Jesús al lugar donde habían llevado el cuerpo de Pablo, y al rodearlo Pablo se levantó y volvió a entrar en la ciudad. ¡Qué experiencia increíble! ¡Haber recibido decenas y decenas de piedrazos en todo el cuerpo y volver a estar de pie! Nos imaginamos lo doloroso de la situación, pero Pablo tenía su fe puesta en Jesús, y ninguna pedrada iba a quitar de él la libertad de compartir el mensaje que da vida eterna a quien cree en Jesús.
Al día siguiente, junto a Bernabé salieron de la ciudad camino a Derbe, de donde habían venido. Se quedaron allí unos días y muchas personas creyeron en Jesús, y después volvieron a Antioquía de donde habían salido. Así hicieron Pablo y Bernabé el primer viaje misionero llevando el mensaje de salvación y libertad del alma que hay solo en Jesús.
En ese primer viaje recorrieron unos 1500 a 2000 kilómetros, con las formas de locomoción tan rudimentarias de aquel entonces, y una parte de ese viaje fue después de la golpiza con piedras, y duró de uno a dos años en total. Al volver animó mucho a todos los creyentes, pues comprobaron como Dios sustentó y dió las fuerzas a Pablo a pesar de todo lo que tuvo que padecer. Pablo se alegraba por padecer por predicar de Jesús, pues Jesús había padecido aún más por salvarlo al morir en la cruz.
En Juan 17, podemos leer la oración que hizo Jesús antes de ser crucificado, y como le pidió a su Padre que guardara del mal a todos los que creen en él, pues al recibirlo como salvador ya no pertenecen al mundo, sino al cielo de Dios, y por eso pueden ser rechazados en el mundo.
Hoy muchos rechazan a los cristianos como en aquel entonces lo hicieron con Pablo. En algunos países hasta los persiguen a muerte, y en otros, como en el nuestro, mienten sobre los creyentes, como muchas veces aparece en especial en las redes sociales. Jesús dijo que somos bienaventurados si por ser seguidores de él nos rechazan, pues contamos con todo el apoyo del poderoso Dios creador del universo.
Te invito a que oremos juntos:
Querido Padre Dios, gracias porque siempre podemos contar con vos, y aunque puedan pasarnos cosas difíciles, estamos seguros en tus manos. Ayúdanos a que cada día pueda crecer más nuestra fe en vos. En el nombre del Señor Jesús, Amén.
¡HASTA MAÑANA!