Un misterio llamado Jesús II
Miércoles 22 de abril
Hola! Estamos reflexionando sobre las últimas palabras de Jesús antes de volver al cielo. La esperanza que da Jesús es maravillosa pues cuando hablamos de las últimas palabras de alguien nos imaginamos algo triste, pues si son las últimas está cerca la muerte, pero en el caso de Jesús, ya había entregado su vida en la cruz, y ya había resucitado, y estaba por irse de una forma increíble al cielo de donde había venido 33 años antes.
Jesús nos da una esperanza que nada la puede empañar. En ese momento el imperio romano estaba ejerciendo una fuerte presión sobre los judíos, pero gran parte de los religiosos judios estaban arreglados con los poderosos romanos para no perder su poder en medio de su pueblo. Ambos iban a ejercer una violencia terrible sobre los que creyeran en Jesús y quisieran compartir su mensaje de amor.
Jesús fue preparando el corazón de cada uno de sus estudiantes, discípulos, para que al ser maltratados por ser cristianos, no respondan con mal, sino todo lo contrario, con el amor de Dios. Mirá lo que escribe Pedro en la primera carta y el capítulo 2: porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente; quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.
Hoy también vivimos un momento donde la noticia es las amenazas en las escuelas, eso es violencia. Para muchos será un juego o un reto viral, pero para Dios, una amenaza es pecado por dos razones. La primera porque atenta contra la seguridad de otros. Cada uno de esos otros son creación de Dios y así como Jesús entregó su vida por vos, también las entrego por cada uno de los otros. Dios, en la Biblia, declara que es algo terrible cuando alguien atenta contra otro. Pedro pudo escribir, como leímos recién, sobre el ejemplo que nos dejó Jesús, y busca que todos lo podamos imitar.
Pero en segundo lugar, atentar contra otros es pecado porque como dice Santiago 4:17 “y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.” Pecar no es solamente hacer lo contrario a lo que Dios dice, sino que también es saber que Dios ha puesto en nosotros las buenas obras, el buen obrar, pero muchas veces preferimos hacer el mal. Es hora de que como estudiante empieces a tomar decisiones serias en tu vida. ¿Vas a buscar que te sigan en las redes sociales haciendo el mal o contagiando el bien? No repliques amenazas, no seas cómplice de lo malo, sino que compartí el mensaje de amor y paz que solo Jesús ofrece.
Jesús no solo nos dejó el ejemplo de cómo reaccionar ante el mal sino que entregó su vida para que ni vos ni yo seamos esclavos del mal, sino que podamos disfrutar de la libertad del alma que está en el perdón que Jesús te ofrece.
Te invito a que oremos juntos:
Querido Padre Dios, en medio de los momentos difíciles que se están presentando en diferentes escuelas con amenazas violentas, te damos gracias porque conocemos a Jesús, que es todo lo contrario, porque él mismo entregó su vida para darnos libertad, amor y paz. Ayúdanos a ser como Jesús e imitar su ejemplo en nuestro salón de clases, en nuestra casa y aún más en las redes sociales, y poder contagiar el amor y la paz que solo Jesús da al corazón de los creen en él. En el nombre del Señor Jesús, Amén.
¡HASTA MAÑANA!