Un misterio llamado Jesús II
Viernes 22 de mayo
¡Hola! Seguimos en la llamada semana de mayo por los acontecimientos en 1810 que llevaron a nuestro primer gobierno patrio. Ayer vimos como el 21 de mayo de 1810, 600 criollos fueron al frente del Cabildo y gritaron pidiendo un Cabildo Abierto. La presión de ellos fue tal que las autoridades del Cabildo le dijeron que al siguiente día, el 22 de mayo, habría un Cabildo Abierto.
Hoy llegamos al 22 de mayo, y como se había dicho, hubo un Cabildo Abierto. Ese día pasaron varias cosas. Se invitaron a 450 personas pero eran, en su mayoría, personas que estaban de acuerdo con la corona de España, pero el encargado de repartir las invitaciones no se las dio a todos ellos, sino que también a gente común del pueblo. Además, los 600 que vimos ayer, al mejor estilo del siglo 21, hicieron piquetes y no dejaron pasar hacia el Cabildo a quienes podrían estar de acuerdo con el virrey.
Fue así que solo asistieron 250 personas de las 450 invitadas. Allí se propuso, por parte de las autoridades, un gobierno local, pero lo presidiría el mismo virrey Cisneros. Al día siguiente, el 23 de mayo la gente se enteró de eso y fue en cantidad a protestar al Cabildo y eso provocó que todas las autoridades del Cabildo renunciaran por miedo. Fue entonces en que el 25 de mayo se agolpó mucha gente en la plaza de la Victoria, que hoy se llama plaza de Mayo, y ya se imaginan porque se llama hoy así, y se pudo escuchar de el Cabildo la conformación del primer gobierno patrio, formada por muchos criollos.
Las cosas que sucedieron en todos esos días también tuvieron un toque de violencia, y eso atemorizó a las personas de aquel entonces. De hecho, a partir de ese momento comenzó muchos años de tener que luchar contra la corona española que buscaba recuperar este territorio. Mucha gente tuvo que luchar y ya conocemos a personas como San Martín, Belgrano y Güemes entre otros, que dieron su vida junto a todos los que combatieron por la libertad de nuestra patria.
En medio de estas reflexiones que hacemos a diario, no podemos dejar de pensar en algo que no era posible alcanzar ni aun por el ejército más poderoso, que era vencer al pecado y a la muerte. Cada uno de los próceres de nuestra Nación Argentina, son homenajeados en el día de su muerte, pues ahí pasaron a la inmortalidad en la historia nacional.
Pero una sola persona, a lo largo de toda la historia de la humanidad fue la que tenía el poder de vencer al pecado y la muerte, y ese fue Jesús. Lo pudo hacer por dos razones fundamentales, aunque podríamos enumerar muchas más. La primera es porque él es Dios, y todo lo puede. Esa razón la podemos ver muy claramente no solo por los milagros que hizo, sino porque él mismo venció a la muerte resucitando al tercer día después de haber sido crucificado.
Y la segunda razón fue su amor. Él nos amó tanto que no le importó tener que sufrir una condena terrible, pues cargó sobre sí mismo toda mi culpa, toda la tuya y la de todas las personas. Es ese mismo amor que ahora está esperando, que al ir terminando esta semana escolar de mayo, podamos experimentar la libertad del alma, para siempre, aceptando el perdón de nuestros pecados y a Jesús como Salvador personal. Muchos ya podemos, como los que estaban el 25 de mayo de 1810, decir: ¡ya soy libre! Y, eternamente. ¿Vos ya lo podés expresar con seguridad?
Te invito a que oremos juntos:
Querido Padre Dios, gracias porque hemos podido recorrer esta semana lo que ocurrió en 1810 y llevó al primer gobierno patrio. Pero, como cada día del año de estudios, poder pensar en cómo Jesús ha hecho todo para que tengamos la libertad de nuestra alma para siempre. Ayúdanos a que este fin de semana largo de festejos patrios podamos compartirlo con los que nos rodean. En el nombre del Señor Jesús, Amén.
¡BUEN FIN DE SEMANA!