Un misterio llamado Jesús II

Miércoles 29 de abril

Hola! En estos días hemos visto cómo Jesús ascendió volviendo al cielo ante la mirada de los discípulos, y ayer reflexionamos sobre la última frase que les dejó como un mandato para ellos pero también para nosotros. Les dijo que tenían que ser testigos en Jerusalén en primer lugar, contando el mensaje de salvación en Jesús,  justamente el lugar cercano a donde ellos estaban. 

Por eso ayer reflexionamos sobre la importancia de ser testigos de Jesús en nuestro salón de clases, en nuestra casa, y en todo lugar donde estemos a diario. Pero recordemos que Jesús mencionó primero el lugar en donde estaban, pero luego dijo que también tenían que ser testigos en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra.

Todas las enseñanzas de Jesús no tienen una sola aplicación o explicación, sino que son como un río que fluye  de enseñanzas maravillosas y que cuanto más profundizamos en ellas, más vamos aprendiendo y sacando más aprendizajes. Una forma de tomar esa última frase es usando la geografía. 

Judea era como la provincia en donde estaba Jerusalén y Jerusalén era la capital, y Samaria era la provincia que lindaba al norte con Judea. Por eso podemos entender desde la geografía que Jesús les dijo a sus discípulos que tenían que ser testigos en Jerusalén donde estaban, pero después tenían que ir por toda la provincia de Judea, y luego pasar a la provincia vecina y así hasta lo último de la tierra. 

Desde ese punto de vista es interesante ver que las noticias de salvación salieron desde Jerusalén y se empezaron a multiplicar por todo el mundo. Ya sabemos que en ese momento no habían las tecnologías de comunicación que hay ahora, por eso era una tarea que había que hacer personalmente. De hecho los alumnos de Jesús, como veremos un poco más adelante, se quedaron un tiempito en Jerusalén, pero luego se separarían para poder ir por todo el mundo antiguo, cumpliendo el pedido de Jesús. 

Algunos de ellos, como Mateo, Juan, Pedro, Judas (no el que lo traicionó), Santiago y Pablo, tuvieron la oportunidad de escribir sobre la vida y enseñanzas de Jesús, pero sus escritos eran dirigidos a los que creían, para que crezcan espiritualmente, y la forma en que se contaba las noticias de salvación a los que aún no habían creído era en forma personal. 

Cada uno de los discípulos de Jesús nos dejan el ejemplo de la importancia de ser testigos de él cada día con nuestra conducta y al conversar con los que nos rodean poder compartir del amor y la paz que Jesús ofrece a quien cree en él. Muchos judios odiaban a los que eran cristianos, pero al escuchar el mensaje de salvación aceptaban a Jesús y dejaban de odiar y aprendían a amar. Jesús puede hacer eso en las vidas que creen en él. Animate a ser un testigo de Jesús. 

Te invito a que oremos juntos: 

Querido Padre Dios, gracias por el ejemplo de los discípulos de Jesús. Hoy muchas veces hablamos sobre como enfrentar la violencia que hay en la sociedad de hoy y también en las escuelas. Ayúdanos a poder ser testigos de Jesús y compartir su mensaje de perdón, salvación, amor y paz, y que las personas dejen de odiar y puedan aprender a amar de verdad. En el nombre del Señor Jesús, Amén. 

¡HASTA MAÑANA!