Un misterio llamado Jesús II

Lunes 29 de junio

¡Hola! La semana pasada estuvimos viendo la historia de Saulo dentro de un misterio llamado Jesús. Saulo el que perseguía a muerte a los creyentes en Jesús, fue sorprendido camino a Damasco por el mismo Jesús y aprovechó la oportunidad de que Jesús cambiara su vida de una forma maravillosa. Aquel hombre lleno de  irá en contra de los creyentes, pasó a ser un hombre que predicaba con gran ánimo sobre la salvación en Jesús.

Vimos también como los judios de Damasco se pusieron de acuerdo para matar a Saulo. El que antes perseguía pasó a ser perseguido. Pero el otro dato que vimos fue excelente. Saulo había perseguido a los discípulos de Jesús, pero en Damasco esos mismos discípulos lo ayudaron a escapar de los judios y lo hicieron bajándole por el muro en una canasta.

La historia continúa contando que Saulo volvió entonces a Jerusalén y busco a los otros discípulos de Jesús para juntarse con ellos, pero ellos le tenían miedo y no le creían que había creído en Jesús. Entonces había uno entre ellos que se llamaba Bernabé, y tomó a Saulo y lo llevó ante los apóstoles y les contó todo lo que Jesús había hecho con él y como Saulo estaba predicando de Jesús.

Podemos parar un poco acá para reflexionar sobre esto. Es muy bueno cuando los que hemos aceptado a Jesús como Salvador nos animamos a contarle a otros sobre esa decisión que hemos tomado. Hay personas que pueden contar que Jesús los sacó de la delincuencia, del consumo de drogas, de ser un maltratador u otras cosas muy feas. Otros posiblemente no salieron de una situación tan compleja, pero aún así salieron de la condenación eterna de sus vidas, pues eso es algo que nos alcanza a todos, pues todos pecamos.

Por otro lado, también es muy bueno que otros puedan contar de nosotros. Bernabé contó sobre cómo había cambiado la vida de Saulo y como estaba demostrando su fe en Jesús. Los que trabajamos en escuela, hemos visto muchas veces el cambio que ha hecho Jesús en la vida de muchos estudiantes. Se puede ver como cambia su forma de comportarse, de tratar a los demás, de estudiar, de verse feliz. 

Por eso, mientras tengamos vida, no nos vamos a cansar de decirle a todos los estudiantes que quien puede darte la vida eterna y cambiar tu vida de verdad es Jesús. Yo soy un ejemplo de eso, y vos también lo podés ser si aceptás el perdón de Dios y a Jesús como tu Salvador personal.

Saulo entonces estaba con los apóstoles y discípulos que estaban en Jerusalén, y con muchas ganas hablaba de Jesús a todos,  y como disputaba con los griegos, estos lo querían matar. Cuando se enteraron los creyentes, lo llevaron para otra zona de donde Saulo había nacido llamada Tarso. 

La vida de Saulo había cambiado rotundamente. Ahora el amor de Dios estaba en su vida y lo podía compartir con muchas ganas. Pero eso no quitó los malos momentos, sino que cuando aparecían de su corazón salía una paz que era más fuerte que cualquier  problema. Saulo se iba a enfrentar con grandes dificultades, pero su fe en Jesús iba a ser más fuerte que cualquiera de ellas. 

¿Ya tenés esa fe en Jesús en tu vida? ¿Ya podes experimentar esa paz que da Jesús aún en las dificultades? Seguramente sabés que el primer paso es pedirle que te perdone y que sea tu Salvador personal. Y después confiar en él de todo corazón. Y eso se logra hablando todos los días con él, leyendo su Palabra la Biblia, y yendo a algún lugar donde se juntan los que creen en él.

Te invito a que oremos juntos: 

Querido Padre Dios, gracias porque deseas cambiar la vida de todas las personas para siempre. Es hermoso el ejemplo de como Saulo puso su fe en vos y su vida tuvo un cambio maravilloso. Gracias porque muchos ya hemos aceptado a Jesús y vos cambiaste nuestra condena eterna en vida eterna. Te pedimos que nos ayudes a poder hablar con vos todos los días, leer tu palabra la Biblia y asistir a alguna iglesia y así hacer crecer nuestra fe en vos. En el nombre del Señor Jesús, Amén.

¡HASTA MAÑANA!